Nuestro trabajo principal · Terrassa
Lijado con aspirador, plastecido y dos manos: la pared vuelve a plano y la luz deja de hacer sombras. Te lo medimos pared por pared y el presupuesto llega por escrito, gratis.
Quitar el gotelé y alisar paredes en Terrassa cuesta entre 10 y 25 €/m² según la horquilla de mercado de la provincia, con lijado, plastecido y dos manos incluidos. Se lija con lijadora conectada a aspirador, así que el polvo acaba en la máquina y no en tus estanterías, y la estancia se aísla con cortina de plástico. Un salón corriente son unos cinco días; un piso entero, dos o tres semanas. El presupuesto llega por escrito, gratis y con los metros medidos pared por pared, que es lo único que evita que el «desde» se convierta en sobrecoste. Teléfono: 677 654 821.
Es la horquilla de mercado en la provincia, con lijado, plastecido y dos manos incluidos. Por tipología de piso, el orden de magnitud queda así — y con la calculadora lo ajustas a tus metros exactos:
| Tipología | Superficie pintable | Horquilla de mercado |
|---|---|---|
| Piso de 60 m² | ≈ 156 m² pintables | 1.560 – 3.900 € |
| Piso de 70 m² | ≈ 182 m² pintables | 1.820 – 4.550 € |
| Piso de 80 m² | ≈ 208 m² pintables | 2.080 – 5.200 € |
| Piso de 90 m² | ≈ 234 m² pintables | 2.340 – 5.850 € |
| Piso de 100 m² | ≈ 260 m² pintables | 2.600 – 6.500 € |
| Piso de 120 m² | ≈ 312 m² pintables | 3.120 – 7.800 € |
Con techos de 2,5 m y distribución corriente. La parte baja de la horquilla es gotelé al temple en buen estado; la alta, plástico grueso con saneado. El número en firme sale de medir pared por pared — gratis.
Tamaño de tu piso
En un piso de hay unos de pared y techo que pintar.
Alisar el gotelé y pintar
a 10 – 25 €/m² · mercado
Solo pintarlo
a 5 – 9 €/m² · mercado
Horquilla de mercado, orientativa. El número en firme sale de medir pared por pared — y es gratis.
Lijar el gotelé hasta el yeso, plastecer lo que aparece debajo, lijar más fino y dar dos manos. No es pintar encima: es quitar el relieve y devolver la pared a plano. Se nota en cuanto entra la luz, porque deja de hacer sombras.
Porque hasta que no lijas no sabes qué hay debajo: grietas, humedades antiguas, paredes que se beben la masilla. Ahí es donde el «desde» se convierte en sobrecoste. La defensa es simple: que te midan y anoten el estado de cada pared antes de darte el número, y que esa hoja acompañe al presupuesto.
El gotelé se quita lijando, y lijar hace polvo. La lijadora va conectada a un aspirador —el polvo acaba en la máquina, no en tus estanterías— y la estancia se aísla con una cortina de plástico. Cada tarde se barre antes de irse.
Un salón corriente son cinco días: dos de lijado, uno de plastecido y secado, dos de pintura. Un piso entero, dos o tres semanas según metros. Pide que las dos fechas —la de entrada y la de salida— vayan escritas en el presupuesto.
El sobrecoste del alisado casi nunca está en el lijado: está en lo que sale cuando el relieve ya no lo tapa.
| Lo que aparece al lijar | Qué hay que hacer | Qué supone |
|---|---|---|
| Yeso sano, solo con poros | Plastecido fino y lijado | Lo previsto: sin sobrecoste |
| Grietas de asentamiento | Abrir, mallar y plastecer en dos pasadas | Días de secado añadidos |
| Manchas de humedad antigua | Sanear, sellar y comprobar que está seca | Hay que ver antes si el agua sigue entrando |
| Pared que se bebe la masilla | Imprimación selladora antes de plastecer | Una mano más de material |
| Capas de pintura mal adheridas | Retirarlas hasta llegar a soporte firme | Más horas de lijado |
| Gotelé muy grueso o de temple | Puede compensar empapelar o enyesar en vez de lijar | Se compara con el alisado antes de decidir |
Sí: aplacar con pladur o enlucir por encima. Se evita el lijado, pero roba unos centímetros a la estancia, obliga a retocar enchufes y rodapiés, y sube el material. En un piso corriente, lijar suele ser lo razonable — y el presupuesto debe decir qué técnica usa.
Con la horquilla de mercado (10-25 €/m² de pared), un piso de 70 m² con unos 180 m² pintables queda en 1.800-4.500 € orientativos. El número en firme sale de medir pared por pared y anotar su estado.
Sí, y es la pregunta que delata quién midió de verdad: el gotelé repintado con plástica engoma la lija y lleva bastantes más horas que el pintado al temple. Si un presupuesto no distingue cuál tienes, es una estimación.
Sí. Se trabaja por estancias: la que se lija queda aislada con una cortina de plástico y el resto de la casa sigue siendo tuyo. Cada tarde se barre y se recoge.
Menos del que te imaginas si se trabaja con lijadora conectada a aspirador, que es como debe hacerse hoy: el grueso del polvo acaba en la máquina. Aun así hay polvo fino — por eso se aísla la estancia y se protege todo antes de empezar.
Existe papel especial «cubre gotelé» y sobre un gotelé fino puede disimular. Pero el relieve marcado se transparenta, las juntas sufren, y el día que quites el papel se llevará trozos de pintura con él. El papel lo esconde; el alisado lo resuelve — y si el piso es para vender o alquilar, la pared lisa revaloriza.
Una «pintura que quita el gotelé» no existe: lo que se vende son pastas de relleno que se aplican en capas gruesas hasta enterrar el relieve. En un picado suave pueden funcionar; en un gotelé marcado acabas gastando en pasta más de lo que cuesta lijar, y el plano perfecto no llega. Alisar de verdad es lijar, plastecer y volver a lijar.
Se puede: las lijadoras de pared con aspirador se alquilan en cualquier bricolaje grande por unos 30-50 € al día. Suma el resto: masilla, plásticos, y sobre todo horas — a un aficionado un salón le lleva varios fines de semana, y el pulso para que no queden ondas con la luz rasante se aprende con paredes, no con vídeos. Para una habitación pequeña puede compensar; para un piso entero, pide presupuesto antes y compara.
El proceso es el mismo — lijar el relieve, plastecer y alisar — y se presupuesta igual, pared por pared. Cambia la dureza: los estucados y picados antiguos a veces beben más masilla, y eso debe ir contado en el presupuesto desde el principio, no aparecer al final.
En un piso corriente de Terrassa, entre dos y tres semanas trabajando por estancias: cada tanda lleva su lijado, su plastecido con secado y sus dos manos. Un salón solo son unos cinco días. Lo importante no es la cifra redonda sino que las dos fechas —cuándo entramos y cuándo te devolvemos la casa— vayan escritas en el presupuesto antes de empezar.
Contenido revisado el 14 de septiembre de 2026 por el equipo de Pintem Clar, pintores en Terrassa.
El presupuesto es gratis, llega por escrito y trae los metros medidos pared por pared. Tú eliges cómo empezar.
Contenido revisado el 14 de septiembre de 2026 por el equipo de Pintem Clar, pintores en Terrassa.