Para propietarios · Terrassa
Entre inquilino e inquilino, sin que el piso pare de más: estimación con tus metros por WhatsApp, fecha de salida por escrito y factura deducible.
Horquilla de mercado para pintura interior; en piso vacío el trabajo rinde más y no hay que protegerlo todo. Mete los metros de la escritura y ve el orden de magnitud al momento:
Tamaño de tu piso
En un piso de hay unos de pared y techo que pintar.
Pintarlo entero
a 5 – 9 €/m² · mercado
Si además se alisa el gotelé
a 10 – 25 €/m² · mercado
Horquilla de mercado, orientativa. El número en firme sale de medir pared por pared — y es gratis.
Sin muebles ni horarios se trabaja seguido: un piso de setenta metros vacío son tres o cuatro días. Cada día que el piso está parado te cuesta más que cualquier partida del presupuesto — por eso aquí la velocidad no es un extra, es el trabajo.
Con el siguiente inquilino esperando, el dato que cuenta no es cuándo empiezan: es cuándo terminan. Pide que la fecha de salida vaya en el presupuesto igual que el precio. Si no está escrita, no existe.
Manda los metros de la escritura y 3-4 fotos por WhatsApp y tendrás la estimación sin desplazarte a abrir el piso. La medición pared por pared se hace en una sola visita — se puede coordinar con el inquilino que sale.
Fotos más luminosas para el anuncio, repasos baratos entre inquilinos y cualquier mueble combina. Salvo que el piso pida otra cosa, blanco mate en paredes y antigoteo en techos es la jugada razonable.
En un piso arrendado la pintura es gasto de conservación: factura con todos los datos, sin pedirla dos veces. El coste real baja después de impuestos.
Con la horquilla de mercado (5-9 €/m² pintado), unos 180 m² pintables: 900-1.620 € orientativos. En vacío suele quedar hacia la parte baja de la horquilla, porque se trabaja del tirón. Y recuerda: con factura, una parte vuelve vía deducción.
Un piso vacío de setenta metros, tres o cuatro días. Pide que las dos fechas —entrada y salida— vayan escritas en el presupuesto: la de salida es la que te devuelve el piso a Idealista.
No. Lo corriente es entregar llaves al empezar y recogerlas al acabar, con quién las tiene apuntado por escrito. Tú ves el resultado en las fotos finales o en una visita al terminar.
Sí: es gasto de conservación y reparación deducible de los rendimientos del alquiler en el IRPF, siempre con factura completa. Guárdala — y ante la duda de tu caso concreto, confírmalo con tu gestor.
Se puede medir antes de que salga —una visita corta, coordinada con él— y entrar a pintar el primer día de piso vacío. Así no pierdes ni la semana de transición.
Repasar, casi siempre: las rozaduras de una mudanza se arreglan en un día y el anuncio luce otra cosa. Pintar entero, cada 2-3 inquilinos o cuando el color esté cansado. Un piso recién pintado se alquila antes y con menos regateo.
Como regla general, el desgaste normal del uso —paredes apagadas, rozaduras de convivencia— corre del propietario; los daños que van más allá del uso (colores pintados sin permiso, agujeros, manchas graves) pueden descontarse de la fianza. Cada caso depende de lo firmado: por eso conviene documentar con fotos el estado al entregar y al recibir el piso, y guardar la factura de cada pintado.
El presupuesto es gratis, llega por escrito y trae los metros medidos pared por pared. Tú eliges cómo empezar.