Para despachos · Terrassa
Pisos entre inquilinos, repintados tras un parte de seguro, repasos de zonas comunes: presupuesto desglosado que reenvías tal cual, factura con todos los datos y un interlocutor que responde.
Un folio, por partidas, con los metros medidos: lo reenvías al propietario y lo entiende a la primera. Sin líneas abiertas que luego haya que explicar a tres bandas — la discusión que te ahorras es tuya, no nuestra.
Pisos que se vacían entre inquilinos y hay que devolver al mercado rápido; repintados tras un parte de seguro —fugas, humedades, siniestros—; y repasos de vestíbulos y zonas comunes pequeñas. Cada encargo con su presupuesto y su factura, sin mezclarse.
Cada piso se mide pared por pared y el estado queda anotado antes de dar el número. Si al empezar aparece algo, estaba contado — y si no lo estaba, se comunica antes de tocarlo, no en la factura.
En un siniestro, primero se comprueba que la causa está reparada y la pared seca; después se presupuesta el repintado con la referencia del expediente, para que encaje directo en el papeleo de la aseguradora.
Factura completa a nombre de quien corresponda —propietario, comunidad o despacho— enviada al terminar, sin que la tengas que reclamar. A fin de mes, cero flecos.
Cada piso o encargo lleva su presupuesto desglosado: protección, reparación, pintura y —si toca— saneado, cada partida en su línea. Para dimensionar rápido un piso entre inquilinos te sirve la referencia de mercado de interior (5-9 €/m² pintado); el número de cada piso sale de medirlo, y la visita es gratis.
Sí, planificando por tandas: cada encargo con sus fechas por escrito. Si en algún momento no hay hueco para un plazo, se dice antes de aceptarlo — un proveedor que promete lo que no puede cumplir te deja mal a ti.
Está pensado para eso: un folio, por partidas, con los metros y las fechas. El propietario lo entiende sin que tengas que traducirlo, y la aprobación llega antes.
A quien corresponda en cada encargo, con los datos completos y, en partes de seguro, con la referencia del expediente. La factura sale al terminar el trabajo, sin que haya que pedirla.
Sí: fugas, humedades y siniestros, siempre después de comprobar que la causa está reparada y la pared seca — repintar sobre húmedo es tirar el dinero del seguro y del propietario. El presupuesto va con la referencia para la aseguradora.
Como prefiera el despacho: recogida en oficina, conserje o inquilino saliente. Quién tiene las llaves y cuándo se devuelven queda por escrito en cada encargo.
El presupuesto es gratis, llega por escrito y trae los metros medidos pared por pared. Tú eliges cómo empezar.